Monday, December 22, 2008

Cosas pérdidas

Yo sé que estas ahí, escondida de la lluvia en algún café perdido de una ciudad invisible. Yo sé que ahí estas y me da pena no verte. De vez en cuando te siento pero hay días (un suspiro) días como hoy, que por más que busco sentirte, la niebla no me deja. Yo sé que perdonarás esta grosería a tu esencia, sé que sabes que no soy perfecta, que yo sí me mojo con la lluvia y que me pierdo por seguir las mariposas. Supongo que es justo que sea yo, la que camina, vuela, sueña, la que en ciertos días se quede ciega por andar viendo los eclipses tan de cerca. Sé que tú me quieres así: loca y despistada con ganas de sentir cualquier cosa.
¿Cómo esta tu café?
¿Muy cargado?
Ahhh es té. La del café soy yo, también me confundo muy seguido.
Me imagino que la vista de esa ciudad es como la de un sueño. Un sueño de esos que sólo pueden soñar las que son como tú. Yo no, en crear ciudades siempre fuiste mejor. Cada día te inventas una mientras que yo sigo explorando callejones, viendo puertas, probando el aire, pisando hojas. En fin, ojalá perdones la ceguera de este día. Espero mañana podamos estar juntas en ese café de esa ciudad, sería horrible perderte como esos aretes que sigo buscando.

Sunday, December 21, 2008

Volar de cabeza y hacia abajo no es lo mismo que caer. Caer es estrellarse con algo, un piso que te impide seguir ese camino de aire. Yo vuelo y hoy voy hacia abajo. Mis pelos son los que más se divierten encontrando en ese momento, total libertad. Mis manos se dejan llevar y acarician a la nada como la lengua acaricia a los helados. Mi boca de vez en cuando grita pero procura, en la medida de lo posible, guardar silencio para que los oídos puedan escuchar el sonido de caer. No, caer no, el sonido de volar de cabeza y hacia abajo.



¿Lo escuchan?





¡Hermoso!

Y si quedaron profundamente enamorados (como yo) vayan a : http://alexandre.heboyan.free.fr/

Friday, December 19, 2008

–Pues sí, así pasó. Caminaba y de pronto la sangre empezó a brotar de la rodilla, sus manos aterrizaron en el suelo, el vestido se levantó y yo no pude evitar reírme de aquel ser tirado en la calle.
–Eres mala
–Sólo un poco, nada fuera de lo común.

El aire llegó tarde, con prisa, sin tiempo. El frío se coló en mi y me obligó a tapar las partes desnudas de mi cuerpo. El viento llegó y trajo el blanco, el gris, el polvo. Invierno, diciembre y un enero. Y en este invernar, una decide cambiar cosas, ser de otra manera, quizá más sana. Pero este invierno no me provoca cambiar, no, hoy no. Quizá en otros tonos, este año, pero no en el blanco. Este color me obliga a cerrar los ojos, a ponerme una bufanda y abrazar. No, el invierno no es para cambiar, para eso esta la primavera.

Thursday, December 18, 2008

Se busca




Se ofrece un recompesa de un "gracias" muy profundo y para toda la vida, besos y abrazos al que encuentre, compre y me relage este libro. Advertencia: posiblemnte vaya acompañado de este hermoso vestido:





También se busca, también lo quiero.

Resulta que estoy haciendo una novela (¡aaaaaaaaaaaaa! grito de angustia). Aquí les mando lo que si mi novela fuera pelicula sería un corto... pero no lo es, es libro lo juro.


Su padre lo llamaba idiota por creer que las cosas le hablaban y contaban historias. Por creer en los duendes y en los monstruos que viven debajo de las camas. El cielo y el infierno; un país de maravillas y un bosque encantado. Porquerías de cuentos inventados por las madres. Su madre le contó historias narradas por sus muñecas y él las negó porque ningún muñeco fue capaz de predecir su muerte y abrazarlo cuando nadie más lo hizo. Sólo una persona enojada con los cuentos es la que deja de contarlos.