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Wednesday, June 3, 2009

Era como un pájaro que no necesitaba descansar. Sus vestidos se movían al ritmo del movimiento de su cuerpo: manos levantadas y sonrisa idiota en la boca. Creía que el mundo se podía recorrer por los aires, creía que los colores se veían mejor con los ojos cerrados y que las historias se vivían dentro de las páginas.
Siempre tenía una excusa para no meterse en la jaula.
Ella no quería dejar de moverse, pero quería ser atrapada… en este mundo una tiene que escoger y no había posibilidad para ella. Ella que gustaba de su soledad y que lloraba mejor cuando no tenía compañía, ella que funcionaba cuando no había nadie a su alrededor, que creía caerse bien y que hablaba con cuanto espejo se posará enfrente. Amiga del reflejo y de la lluvia.
Amiga de ella misma y peleada con el mundo.
(No con todo, sólo con el que se camina).
Ella se negó a encerrarse y recorrió todas las nubes, conoció a las brujas de la tristeza y del destino y a los magos del lenguaje y de los ríos. Conoció ciudades y se maravilló con las puertas (las ventanas también le gustaban). Ella tenía el don de no ser notada y así llegó al corazón de varías calles, caminos, escaleras…
Ella era como un pájaro y nunca se quedó quieta, nunca la atraparon y nunca fue la silueta que se dibuja en las ventanas de ciertas ciudades en la noche y que se imaginan en las puertas. Negras.

(Siluetas que nunca están solas
pero al fin y al cabo siluetas
y nada más)

Sunday, May 24, 2009

Quiero volar y unas manos negras y peludas no me dejan los pies.
Quiero volar pero las manos me jalan a la tierra.
¡No quiero ver su cara!
Quiero saltar y no me elevo, quiero soñar y mis ojos no se cierran.
Las manos tienen cuerpo y sonrisa de dientes amarillos




(imagina que te jalan, que te arrastran a la nada)




Las manos ya no están, ya no siento los pelos
ni las uñas que arañaban mis tobillos.
El piso sigue debajo de mis pies y yo me niego a ver hacía abajo.

Tuesday, March 24, 2009

Un viaje

hago las maletas
y están vacías
me voy
tomaré un avión y huiré de todo
de todos
de las tareas que no he entregado
de los exámenes que no he hecho
de las peleas inconclusas
de las miradas al piso
de los nervios en el salón
de los pasos que no puedo evitar seguir
(¿cabrán todas las bugambilias:
las caídas, las que vuelan y las que cuelgan
en mi maletas?
bueno, igual y sólo me llevo una,
una que hable por todas)
huiré de las personas
de él
de ella
de ti
de mí
me voy y espero que en las maletas de regreso
pueda traer un párrafo
una línea
una palabra correcta
de esa historia
que me muero por contar
y no puedo

Tuesday, March 17, 2009

Sé que suena trillado pero hoy lloré en la regadera. Lloré porque hoy los coches fueron más agresivos, intentaron matarme (o quizá sólo lastimarme) al menos una 843 veces. Lloré por los fantasmas de siempre, porque hacía viento, porque el agua estaba muy caliente. Quizá todas esas cosas sólo fueron el presagio que anunciaba la llegada de un nuevo fantasma. Un fantasma que sabía iba a llegar, uno chiquito que casi no asusta. Pero así empiezan todos y es imposible detener su crecimiento. Crecen tanto que se instalan debajo de tu cama y atacan tus sueños. Yo sólo quiero dormir. ¿Por qué hoy? Hoy que la vida pintaba tan bien. Había colores, la ciudad últimamente es muy morada y me encanta. Las bugambilias invaden las nubes y el piso. Hoy una, especialmente hermosa, calló en mi cabeza. Cuando la agarré su liquido bugambilesco lleno mis dedos y no pude evitar probarlo.
Amargo.
Y entonces lloré, los colores también pueden ser amargos
(bonitos, pero amargos).

Sunday, February 1, 2009

Un día, un mes, un año. Hoy.

Alguien. Dos puntos
y una historia.
Un estoy bien, la vida no me ha tirado de las escaleras. Todavía. Aunque hay razones para sospechar que lo planea.
(Un decir entre líneas que extraño, que quiero, que “algo” hace falta).
Aquí todo igual es hablar de monotonía, de cosas que no cambiaron y que se quedaron porque el sillón es cómodo y el perro casi no ladra. Gente que cree que estoy loca, y les da risa. Un salud mientras no haya lágrimas, una risa aunque sea fingida. Calma. Café y una película. La vida afuera es muy ruidosa: coches y personas que hablan un idioma muy distinto. Pero bien, estoy bien y no hay cambios. Escribo porque ya no creo en los reyes magos pero sí en las hadas. Escribo porque nadie entiende que las nubes se hicieron para tocarlas, que el chocolate existe para comerlo y no para negarse con las dietas. Porque el amarillo sí combina con el morado, porque las maleta se hacen para olvidar cosas y aprender a vivir sin ellas. Escribo porque los libros con dibujos no son sólo para niños y porque el café a veces, sólo a veces, sabe mejor solo. Solo de azúcar y solo de palabras. (Me gusta pensar en francés aunque no sepa hablarlo muy bien). Saludos a todos. No escribo nombres, para no olvidar a alguien que no se note mucho. Escribo y sé que no importa. Estoy bien. Nada más.
Besos, cuidados y hasta luegos.

Mi nombre
y no hay posdatas.

Friday, December 19, 2008

El aire llegó tarde, con prisa, sin tiempo. El frío se coló en mi y me obligó a tapar las partes desnudas de mi cuerpo. El viento llegó y trajo el blanco, el gris, el polvo. Invierno, diciembre y un enero. Y en este invernar, una decide cambiar cosas, ser de otra manera, quizá más sana. Pero este invierno no me provoca cambiar, no, hoy no. Quizá en otros tonos, este año, pero no en el blanco. Este color me obliga a cerrar los ojos, a ponerme una bufanda y abrazar. No, el invierno no es para cambiar, para eso esta la primavera.

Thursday, November 27, 2008

Los niños son deliciosos. Saben un poco a pollo y casi a nada de pescado. Sus madres los ponen gordos gordos y bien presentados para la cena: limpiecitos y envueltos con pantalones y camisas ¡cómo el mejor regalo de alguna tienda muy cara! Lo mejor es agarrarlos en la playa; así están más tostados y crujientes. Me gustan a termino medio: quemaditos por fuera pero que al cortarlos la sangre escurra. Los niños de madres pobres no son tan sabrosos; no están tan gordos y saben medio insípidos. En cambio los hijos de las madres ricas están muy bien sazonados: con especias de otros países y pasteles los días de sus cumpleaños. Lo mejor es agarrarlos después de los ocho pero antes de los doce. Es su mejor época: justo antes de que el brazo derecho decida querer ser independiente y crecer más que el izquierdo. ¡Y ni hablar de la nariz!… Una nariz en su sitio sabe más rica que una que quiere parecerse a las zanahorias. Esto del vegetarismo no es para mí.

Wednesday, November 5, 2008

Ganas

Tengo muchas ganas de ir al mar
De ir por sal
De escuchar un caracol
Tengo muchas ganas de jugar
Con las olas
Con la arena
Con el ombligo puesto en libertad
Tengo muchas ganas de nadar
De bailar
Nadar
Bailar
Nadar, nadar, nadar, nadar, nadar, nadar
¿Me saldrá cola de pescado?
Tengo muchas ganas de ser sirena
De comer cangrejos
De enamorar...

(Tengo también ganas de cantar
bonito)

Sunday, July 27, 2008

Nunca había tenido tantas ganas de vivir sola. Pintar las paredes de verde y tener una cocina azul. Que la sala tenga muchos cojines y por ahí, un árbol. En cambio…
Ruido en la cocina y en la sala. Luces prendidas en el baño y la tele que se escucha desde el cuarto. Mucha gente, muchas platicas en distintos lugares de la casa. Té y café, cereal y huevos y es que debe de haber cosas para todos. Jugos y refrescos y que cada quien elija. Una que se despierta y sólo quiere salir corriendo extrañando la soledad de la que antes que quejaba un poco. ¿qué pasa cuando los extraños se van? ¿Se regresa a la rutina o nos volvemos a quejar?
Todavía no vivo sola.

Tuesday, July 22, 2008

ahora estamos pensando lo mismo

Sunday, July 6, 2008

Domingo

Estoy sola en mi casa.
Soy el ruido del zapato en la madera
la culpable de la chifladora en la cocina y de la lluvia en el baño.

Estoy sola en mi casa
y aun así procuro no ser muy ruidosa.
Siento que si pusiera la música a todo volumen
el encanto de estar sola desaparecería.
Incienso en la sala
y un buen libro
en donde sea.

Estoy sola en mi casa y tengo frío.

Quizás el sol pensó que mi ventana era un espejo
y yo se que desde hace algunos días, el sol no quiere saber nada de ellos.
Quizás el frío sólo vino a tomar té y platicar conmigo
¿se sentirá solo?
Estoy sola en mi casa y es mentira,
me acompaña el sonido que provoco y el de los vecinos.
Las hormigas que se esconden,
las plantas que roncan muy bajito.
Me acompañan los fantasmas que intentan no asustarme
y la voz de mi cabeza que pregunta:
¿te sientes sola?

Tuesday, June 24, 2008

Me encuentro hundida en algodón. Expulsada de la tierra para crecer en la maceta custodiada por una niña de cinco años. Necesito los nutrientes que sólo las lagrimas de las nubes de suspiros pueden darme.
¿Por qué me siento un vegetal? A lo mejor es lo verde, lo natural. A lo mejor lo quieto…
Me siento parte de algo que no esta aquí. Me siento ajena en un mundo que claramente no es el mío. Vegetal extraño: un turista en el mundo de las frutas. ¿Y si arranco mis raíces y busco mi lugar? Una hoja en otro arbusto, un hoyo en la tierra. ¿Clima? prefiero la lluvia, nunca me ha gustado lo seco. Vegetal que gusta de empaparse, de caminar, de respirar. No sirvo para nadar en algodón.

Sunday, May 25, 2008

Los pies:
descalzos

Piernas:
desnudas hasta las rodillas
y de ahí… seda

Ombligo:
cubierto por la seda
con cualidad de imaginable

Senos:
predilección por la forma
que resalta tras la seda

Hombros:
sin tela

Rostro:
con sonrisa discreta

Ojos:
profundos

Cabello:
cascada castaña que cubre los hombros

Sunday, May 11, 2008

Zapatos rojos y con fleco. Vuelo sobre un coche verde que huele a hermano. Después del ruido, salmón con limón. El vino, en un acto desesperado decide suicidarse cayendo sobre el mantel blanco. “Fue culpa de la señorita”, mi padre me acusa con el mesero aunque todos en la mesa saben lo desesperados que pueden ser los vinos. Y ahora con el mesero viéndome feo, me río y derramo el café. Un poco adrede y un poco no.
(Me gusta caminar con zapatos rojos. Me gusta oler a carro verde y hacer enojar a los meseros que no saludan cuando uno entra).
Los domingos son el día donde más vinos se suicidan.

(Minuto de silencio)


Un puro nos acompañó todo el día pero las circunstancias salvaron su vida y mi padre no pudo fumarlo. Desde el jueves no tomaba cafeína. No olviden el vino.

G
O
T
A
S

Como que quiere llover pero el cielo no se decide. Los zapatos rojos me llevan a mi casa. Son las ocho y mi madre esta dormida. Y no, no me siento triste por la muerte de ese vino, que si bien era un buen vino (un poco loco sin duda) no me corresponde a mí llorarlo.