Wednesday, June 24, 2009
Quiero que mis piernas se alarguen. Que mis rodillas se encuentren por arriba de tu nariz. Quiero que mi pelo crezca y se haga verde. Un vestido café y zapatos de raíz. Que mis ojos no se vean, que se confundan con dos pájaros que decidieron descansar. Hojas que crecen, que sustituyen a las lágrimas y que en otoño deciden volar.
Pero hoy no es otoño,
hoy se vuelven frías,
hoy es invierno.
Las hojas se vuelven trasparentes, cristales. Este junio es como si fuera enero. Enero porque volví a nacer en forma de árbol. Quiero que te pierdas en un bosque, que me busques y que encuentres un árbol con forma de mujer. Quiero que te refugies en lo verde de mi pelo y que derritas las hojas, esas que caen en forma de cristal. Quiero que no me encuentres pero que siempre algo te recuerde que respiro, que lloro, que existo…
Quiero que nunca me veas pero que siempre me sientas. Que saborees mis lágrimas, esas que te encantaba provocar. Pero cuando pase el invierno esas hojas volarán y tú te morirás de sed.
Monday, June 8, 2009
Desde hace dos semanas –aproximadamente- no he podido soñar, o más bien, soñar sí pero sin volar…
(Un sueño sin alas no es lo mismo; no se disfruta y no se anhela).
Un pasillo que encierra la llave de los cuartos que lo visten, un pasillo que calla los gritos de los encerrados del otro lado de las puertas… y yo y tú en un intento desesperado de correr (y no poder).
Las pesadillas son esos sueños encerrados en pasillos que te atan a lo que podría ser un piso. Pesadillas de cansancio que surgieron porque el ocio dejó crecer a los fantasmas que se albergan debajo de tu cama y en el closet. Sombras que te siguen y reflejos que te llaman a cruzar del otro lado del espejo. Un llamado que te hace confundir las ventanas (con espejos). Un llamado que te hace llorar del terror de saber que no necesariamente estás dormido…
Cierra los ojos.
(miedo)
Abrelos y entérate de que la luna apenas está llegando.
Labels: brujas, lágrimas, negro, noche, rodillas raspadas
Sunday, February 1, 2009
Un día, un mes, un año. Hoy.
Alguien. Dos puntos
y una historia.
Un estoy bien, la vida no me ha tirado de las escaleras. Todavía. Aunque hay razones para sospechar que lo planea.
(Un decir entre líneas que extraño, que quiero, que “algo” hace falta).
Aquí todo igual es hablar de monotonía, de cosas que no cambiaron y que se quedaron porque el sillón es cómodo y el perro casi no ladra. Gente que cree que estoy loca, y les da risa. Un salud mientras no haya lágrimas, una risa aunque sea fingida. Calma. Café y una película. La vida afuera es muy ruidosa: coches y personas que hablan un idioma muy distinto. Pero bien, estoy bien y no hay cambios. Escribo porque ya no creo en los reyes magos pero sí en las hadas. Escribo porque nadie entiende que las nubes se hicieron para tocarlas, que el chocolate existe para comerlo y no para negarse con las dietas. Porque el amarillo sí combina con el morado, porque las maleta se hacen para olvidar cosas y aprender a vivir sin ellas. Escribo porque los libros con dibujos no son sólo para niños y porque el café a veces, sólo a veces, sabe mejor solo. Solo de azúcar y solo de palabras. (Me gusta pensar en francés aunque no sepa hablarlo muy bien). Saludos a todos. No escribo nombres, para no olvidar a alguien que no se note mucho. Escribo y sé que no importa. Estoy bien. Nada más.
Besos, cuidados y hasta luegos.
Mi nombre
y no hay posdatas.
Labels: imaginación, lágrimas, lluvia, moi, noche
Sunday, July 27, 2008
Una chancla en el charco y la nube en la cabeza. Las plantas estos día no crecen y el rosa no se ve por ningún lado
Labels: calcetines, charcos, lágrimas
Saturday, July 5, 2008
Gotas caen de mi. De mis ojos, de mi boca, de mis manos, de mi ombligo…
Cambio a agua. Salada. Ahora tendré que dormir en alguna cubeta. Es temporal, en lo que consigo un frasco digno. Quizás decida evaporarme, pero todavía no estoy segura. Llévenme al mar, cómo soy de sal las sirenas pensarán que soy alguna de sus lágrimas perdidas. Dicen que las guardan en lugares tan mágicos que se olvidan de estar tristes.
Labels: lágrimas, mar, metamorfosis, sirenas
Saturday, May 17, 2008
Los días nunca son normales. Una amanece rosa y se va dormir azul. La sonrisa es distinta, los zapatos cansan, el café mancha la blusa. Llueve. Llueve y el paragüas bien gracias colgado en el perchero de un cuarto seco. Tantas cosas que hacer y no me decido a hacer nada. Estoy cansada de soñar tan poco y ahora que necesito del sueño despierto y pasarlo a letras… me cuesta. Me cuesta porque quiero arreglar el cajón de calcetines, cajón que guarda todo menos eso, calcetines. Los calcetines son tan de uno, tan propios, que merecen un cajón sólo de ellos. Los días son siempre distintos porque hasta la aburrición es diferente. La gota de la lluvia cae en mi cabeza, se desliza por mi frente y nada entre mis ojos hasta llegar a la nariz, lugar donde decide saltar. Saltar y explorar el mundo. El día de esa gota no fue normal, dudo que haya planeado aterrizar en mi cabeza y seguro decidió saltar hasta el ultimo segundo de nariz.
Labels: calcetines, gotas, lágrimas